A ti que me lees...
confidente de mis angustias..
de mis dudas, de mis alegrías..
A ti que compartes mis logros y sentimientos...
Da igual quien seas..
te he dejado abierto
este rinconcito de mi corazón, y tras la pantalla
accedes a mis mas íntimas sensaciones.


Gracias por acompañarme..

viernes, 19 de agosto de 2016



( tu dia a dia por ellas)

vuelve a tu funcion amor..

Se cerró el telón, ya no queda nadie

el silencio inunda todos los rincones

esa falsa felicidad se borró de los labios,

hemos vuelto a la cruda realidad.




Y la vida nos golpea con fuerza en el rostro,

nos hace sentir que estamos presos,

nos hace recordar que estamos prestados

y que nada en este mundo es nuestro.




Ahora nos toca actuar en el teatro real

donde no sacamos nada con fingir sentimientos

engañarnos y engañar a los demás

es lo que nos lleva a movernos.




Mañana hay una función más,

tendré mi hora y media de felicidad

hasta que el telón termine por bajar

y la realidad, una vez más, nos vuelva a golpear.




Se cerró el telón, ya no queda nadie

el silencio inunda todos los rincones

esa falsa felicidad se borró de los labios,

hemos vuelto a la cruda realidad.




Y la vida nos golpea con fuerza en el rostro,

nos hace sentir que estamos presos,

nos hace recordar que estamos prestados

y que nada en este mundo es nuestro.




Ahora nos toca actuar en el teatro real

donde no sacamos nada con fingir sentimientos

engañarnos y engañar a los demás

es lo que nos lleva a movernos.




Mañana hay una función más,

tendré mi hora y media de felicidad

hasta que el telón termine por bajar

y la realidad, una vez más, nos vuelva a golpear.


Te nombro en el silencio de las cosas que he dicho,

en la piel que te atrapa, en distantes murmullos,

en los ojos cansados de un instante perdido

y en la mano agrietada, donde a diario te busco.




Te nombro sin querer, te encuentro sin motivos.

En la caricia ausente, en la mirada aciaga

del despiadado olvido, en este mar de calma

donde en sombras te veo y en tinieblas yo vivo.




Te busco en la alborada del angosto camino,

en el tremor de un pecho que sucumbe al embrujo,

en la magia disuelta de un presente abatido

y el efímero numen, del adiós el conjuro.




Te nombro sin nombrarte y en callar te consigo,

en el canto postrero de una noche agobiada,

en el vuelo de sueños de la brisa temprana,

y en los labios sellados, que te dicen dormidos.




A veces muerdo las horas nocturnas

y me la paso en vela

y pienso que sueño, que tú me sueñas.




A veces sueño contigo, y me salvo

de la angustia pasajera,

luego te marchas, desapareces

en mitad de la noche

y en el centro de mi urgencia.

Le llueve a este invierno

y pasan las horas,

los días

y más noches como ésta.

A veces, me quedo en el umbral del sueño,

casi dormida como esperando la espera.

Como esperando verte.

Y me duermo,

y no llegas.

Busco tu boca para depositar mis versos,

se expande mi voz al confín del universo,

y mi voz no te toca.

Entonces,

me riego en las estrellas hasta hacerme

millones de

ellas,y muero un poco mas


Hoy la noche es ciega y el verso

es nube condensada.




Hoy mi angustia también es tuya.

Aunque no lo quieras.

Hoy muerdo el aire y el cielo está teñido

de mi animalesca rabia y de mi puta pena.




Ahora se me ha mezclado todo

en un sólo nudo con tu nombre al centro

que hace correr tu sangre por mis venas.




Ahora soy

arpegio de tu firmamento sin estrellas,

sin música,

en tu universo inconexo,

mudo y confinado a la soledad más sola.




Y ahora, en la víspera de mi ceguera más ciega,

ahora estoy absolutamente segura

de que puedo verte por vez final,

oírte, por vez final

olerte por vez final...


Delante de mí una hoja en blanco y una pluma llena,

dos horas después?

el papel sigue vacío y la pluma seca.

Podría escribir los versos más tristes

pero eso, ya lo hizo Neruda.




Así que me desgrano el cerebro

como a una mazorca de maíz,

hasta llegar al corazón y nada,

vacío.

Lo único que puedo hacer con esto

es dar de comer a las gallinas

(por qué se dirá ?más putas que las gallinas?

ni cobran ni dan vueltas al bolso en las esquinas)
Sin darme cuenta de lo que hacía
mi hoja de papel es ahora una pajarita,
aunque más bien parece una gallina.
Me siento a esperar que ponga un huevo,
al menos mis tripas dejarán de estar vacías.
Con el estómago lleno, se piensa mejor.
Se escondía tras una mascara,
a pesar de que para cualquier hombre,
seria la mujer perfecta,
para amarla, para desearla,
para formar al lado de ella ,
un futuro prometedor.
Pero ella solo sacaba de su interior ,
pedacitos de su alma,
tenia miedo de que la rechazaran,
no creía en si misma,
cualquier hombre que se le acercaba,
ella sentía que solo jugaban,
con ella, con sus sentimientos,
así que prefería ser una sombra nada mas.
Eso era lo que ella creía de su exterior,
no sabia que su belleza,
realmente consistía en su noble alma.
Ella era bella, tan por dentro,
como por fuera y por más que se escondiera
tras una mascara la belleza de su alma,
brillaba por sobre todos sus miedos.pero llego El que sin querer la fue enamorando. cuidando y salvando y ella renació para El


Tengo la sensación de muerta.

En mi lengua cuelga

un sabor sombrío

de amanecida rosa cadavérica

y el mar quieto,

sin manos.




Las uñas encarnadas en mis dedos

son los dientes

que siembran mis brazos

para arrancar el brebaje de tu cuerpo

en un tajante golpe de arañazos.




Soy un hueco en el océano.

Expectantes se resbalan

los labios mordiéndose a tus besos.

Mis ojos de prismas inyectados

en veneno son péndulos

cortando el tiempo que tardes.




Pero seré la sombra del viento,

como un mar crucificado por los rastros

lamiendo las guaridas de los cuervos,

esa herida que se pudre de sangrarte,

una serpiente rodeándose a tu pierna,

rasguñando las cortadas que dejaste.




Estaré velando tu cuerpo

atrapada en los cristales de tu arte,

enamorada en tus ojos de centella

y dedos de navajas esperando

encontrarte.


Yo no soy poeta,

"ella" me dijo tu amor pesa lo mismo

que pesan los versos,

¿has pesado alguna vez un verso?

no lo hagas, te lo digo yo,

cero gramos.




Yo creía que un poema pesaba

lo que pesa un corazón

y si tu corazón es grande

y de piedra como el mío

mi poesía podía girar

la flecha de la báscula

hasta volverla loca,

como yo hago con las brújulas

cuando pienso en ti,

que no hay más sur

que el que duerme entre tus labios.




Yo no soy poeta,

tengo un diccionario

con una sola palabra

"el"

y una ciudad donde sólo cabe

una habitante

"el"

y a veces también

tengo ganas de morirme

por no estar con

"el.




"El" piensa que Lorca

es una ciudad de Murcia

donde nos besamos una vez,

que Neruda juega de defensa

en algún patético

equipo de segunda,

que Bukowski es un medicamento

contra la gripe

y que debería leer menos a John Ash

porque tiene contraindicaciones.




Yo no soy poeta,

porque "el" me dijo

que mi corazón pesa

lo que pesa un verso,

cero gramos.

Por más que en ese verso

encierre su nombre

y amor en la misma línea,

el sólo lee la palma

de mi mano

y dice que a la diagonal

de mi vida

le quedan un par de años.

Y yo los quiero morir con "el.




Yo no soy poeta

sólo escribo

para buscar un refugio

cuando "el"

desaparece

y mi vida pesa igual

que un verso

cero gramos.

Sueño de una noche de verano. William Shakespeare.



[Teseo e Hipólita se disponen a presenciar una obra de teatro representada por “laborantes atenienses de manos callosas que nunca han trabajado con la mente, mas que ahora fatigan su inexperta memoria.”]



HIPÓLITA

No quiero ver agobiada a la humildad,

ni que sufra la lealtad por dar servicio.



TESEO

No verás nada de eso, amada mía.



HIPÓLITA

Ha dicho que no valen para hacerlo.



TESEO

Más bondad mostraremos dando las gracias por nada.

Nos distraerá tomar a bien lo que hacen mal

y, si fracasa la humilde lealtad, lo generoso

es valorar el esfuerzo, no el efecto.



Dondequiera que he ido, grandes sabios

me acogían con discursos preparados:

los he visto temblar, palidecer,

detenerse en medio de sus frases,

ahogar de miedo sus palabras ensayadas,

para, al final, quedar sin habla

y no darme la bienvenida. Créeme, mi amor:

escuché su bienvenida en su silencio

y su muestra temblorosa de lealtad

me decía tanto como la fluida palabra

de la elocuencia impertinente y atrevida.



El amor y la callada sencillez

si hablan menos dicen más, a mi entender.



Sueño de una noche de verano.

William Shakespeare.

lunes, 15 de agosto de 2016





Tengo todos mis poemas

de espaldas contra la pared

no me gusta que me miren

cuando estoy a punto

de disparar mi rabia.




Hay uno que habla de ti

y cree que por ello

se salvará

y la realidad

es que será el primero

en teñir de tinta azul

la hoja del fracaso.




Soy un montón de palabras

que nunca saldrán de mi boca,

soy un tren que descarrila

lejos del folio del desahogo.




Odio leerme y encontrar

que sigo vacía

y con las mismas ansias

de arrastrarme sin escrúpulos

a lamer todo aquello

que apunte tu índice.




Siempre pensé que la asfixia

era una buena muerte

si el coño que lo hace

se humedece del acto.




Busco a la asesino perfecta

mientras me tambaleo

por los labios del pecado,

por los bares del vicio,

por las piernas del capricho.




Aún no estas, quizás ni has nacido

y por ello lo que escribo

está enseñándome la nuca

desnuda contra la pared

esperandO salvarse

de un tiroteo necesario.




Quizás cuando te encuentre

escriba algo decente

y lo enmarque en la pared.




O pierda la necesidad de escribir

y la asfixia me parezca un acto desechable,

no lo sé. Mientras tanto

ya sabes donde hallarme

al borde del último verso,

matando poemas.

domingo, 14 de agosto de 2016



Necesito al despertar

sentirte siempre a mi lado

para poderte besar

y decirte que te amo.




Necesito de tus besos

cuando se levante el alba

que apaguen la sed que tengo

en el fondo de mi alma.




Necesito de tu boca

que me sabe a dulce miel

deseo que me transpotes

a un oasis de placer.




Necesito que me mires

con tiernos ojos brillantes

que me digas que me quieres

con mirada penetrante.




Necesito tus caricias

por la mañana temprano

y que tu cuerpo palpite

cuando digo que te amo.




Necesito que me hables

que susurres cosas bellas

y me digas muy bajito

brillas más que las estrellas.




Necesito que me cantes

que entones una canción

con palabras amorosas

salidas del corazón.




Necesito que me cuides

cuando voy por los caminos

que me tomes de las manos

y siempre estemos unidos.







Mis lagrimas ya no son perlas